Reseña: Chicos Buenos

Título original:  Good Boys

Director:  Gene Stupnitsky

Reparto:   Jacob Tremblay, Keith L. Williams, Brady Noon

País: Estados Unidos

Género: Comedia, aventura

Año: 2019

Duración: 90 min.

Estreno: 11 de octubre de 2019

 

Dirigida por Gene Stupnitsky y escrita por él mismo y  Lee Eisenberg, la dupla que ha trabajado junta tanto en “The Office” como en cintas no tan aclamadas como “Año Uno” y “Malas enseñanzas” regresan para presentar una comedia que tiene el sello de Seth Rogen como productor, ofreciendo situaciones hilarantes y moralmente incorrectas que a la vez cumple y a la vez se pierde en su propio sinsentido.

Max, Lucas y Thor son tres chicos que, a sus 12 años, se encuentran en el final de la niñez y el comienzo de la adolescencia. El trío comienza a sentir una gran curiosidad sobre por qué la gente se besa. En medio de tan importante investigación, los amigos utilizan el dron de uno de sus padres que acaba rompiéndose de forma accidental. Ahora, los ya no tan niños comenzarán una alocada aventura para reemplazar el aparato por uno nuevo… antes de que los adultos lleguen a casa.

Sin duda el principal punto fuerte de esta película son los tres jóvenes protagonistas que ofrecen una actuación sólida, entrañable y relajada. Con Jacob Tremblay encabezando el elenco, el joven que trabajara con Brie Larson en “Room” (que le valió el Oscar a la actriz) mantiene en todo momento una química perfecta con sus compañeros Keith L. Williams y Brady Noon, teniendo momentos destacados de los tres durante los 90 minutos que cargan sobre sus hombros sin problemas.

Apoyados por un guion que combina diálogos pintorescos sostenidos en dobles sentidos con situaciones con bastante tono subido, “Chicos Buenos” resalta como una cinta que toma muchos riesgos, balanceándose entre la delicada línea del absurdo funcional y lo políticamente correcto (sexo, drogas y alcohol), generando un amplio margen de reacciones en el espectador que tanto puede amarla como odiarla rápidamente.

Dentro del contexto cinematográfico no es una obra que destaca por sus valores de producción. Es un largometraje decidido a crear situaciones cómicas a una velocidad de mil bloopers por minuto que consigue con su taque incesante de humor atraer al público pero a la vez termina por resultar agobiante y perder el ritmo de su propia historia en varios momentos de ella.

La vorágine de situaciones alocadas ponen la vara muy alta desde el primer segundo y se mantiene por cerca de un tercio de la cinta hasta que el cansancio o desensibilización afecta al cinéfilo al punto de tener que costarle prácticamente hasta la última parte recuperar el sentido del humor  y cerrar nuevamente con las risas por las nubes.

“Chicos buenos” promete risas y entrega eso mismo, cumple lo que se espera de ella y lo hace con creces. Es cierto que su humor no es un humor inteligente o rebuscado, incluso raya en el pastelazo en instantes, pero entretiene y entrega actuaciones memorables, mucho más de lo que muchas cintas de su género no consiguen lograr.

 

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Post Author: Enrique Bohórquez

En matrimonio con la ciencia, pero amante de las letras, la historia y la farándula,