Reseña: París Puede Esperar

    Título original: Paris Can Wait Director: Eleanor Coppola Protagonistas: Diane Lane, Arnaud Viard y Alec Baldwin Género:  Comedia  Romántica País: Estados Unidos Duración: 92 min Estreno: 03 de agosto de 2017       Anne (Diane Lane) es una mujer que por años ha manteniendo un matrimonio “estable”, estado de la relación que simplemente ya no la hace feliz. Una historia que podría haberse salvado del calificativo “típico” si se hubiera estructurado mejor el guión. Anne se encuentra en Cannes con su esposo (Alec Baldwin), un reconocido productor de cine, así como con el socio francés, Jaques (Arnaud Vierd). Están a punto de salir de viaje a Budapest, sin embargo, la protagonista tiene un dolor intenso en los oídos y decide ir directo a París para reencontrarse después con su marido. Jaques, un apasionado por la vida, viajar y la comida, se ofrece a llevar a Anne, pero no sin antes disfrutar la travesía pasando por la Provenza ya que constantemente repetirá: “París puede esperar”. En este corto viaje que emprenden, las reflexiones de la vida se hacen presentes y todas las aventuras provocan una transformación en el sentido de sus caminos. Una historia que sin duda tiene huecos narrativos debido a que la autoexploración y profundidad de cada personaje queda corta, dejando en el espectador una sensación de ausencia que se incrementa al mostrar tan exquisitos y antojables platillos. Porque eso sí, hay una muy buena exposición del aspecto culinario francés. Asimismo, un objeto que pudo ser mejor utilizado en la historia para que formará parte protagónica en la narrativa, es la cámara fotográfica que siempre carga Anne ya que juega dos papeles, el de acompañamiento ante la soledad, así como la forma en que ve la vida, fotografiando cada detalle. En lo que refiere a la musicalización, se notan forzadas las canciones del grupo indie francés Phoenix, no fluyen con naturalidad con las escenas, lo cual es bastante lamentable porque es una buena banda alternativa. París Puede Esperar definitivamente no es de las mejores películas de este género, para ver una historia más completa semejante a ésta recomiendo la de Comer, Rezar, Amar, donde la protagonista interpretada por Julia Roberts, al percatarse que no es feliz emprende un viaje  para encontrarse y durante este camino reflexivo se inspirará y descubrirá nuevas amistades y amores.